Ya es mitad de semana y yo… ya me fumé tres películas que me volaron la cabeza. Okay, sólo dos. La otra fue entretenida. Vayamos a las peliculitas:

 

  • Eraserhead (1977), de David Lynch.
    ¿De qué va?:  Henry Spencer, un joven depresivo y asustadizo, sufre desde pequeño unas extrañas pesadillas de las que intenta liberarse a través de su imaginación. Un día, su amiga Mary lo invita a cenar a casa; se entera entonces de que ha sido padre de un bebé prematuro e inhumano. Mary y el extraño bebé se instalan en casa de Henry, donde un escenario iluminado tras el radiador muestra la presencia de una mujer. (FILMAFFINITY)
    ¿Opinión?: Madre mía, estamos frente a la ópera primera de uno de los cineastas que más han influenciado mi vida. Cabeza Borradora, como se llamó en México, es una película rara que, si la ves de pasadita, no le encontrarás ni pies ni cabeza. Y esto se debe a que este filme no es un filme cualquiera.  No, señor. Eraserhead es la narración de un viaje onírico, es decir, de un sueño. Y como tal, las escenas, si bien,  cuentan una historia de principio a fin, están presentadas como un collage de imágenes grotescas y fantásticas. ¿Hay una interpretación de cada imagen? No sé. Es más, ni el mismo Lynch lo sabe. Sin embargo, lo que sí sé es que Eraserhead es una chulada para los que amamos la simbología de los sueños y el género fantástico en general.

  • Enemy (2013), de Denis Villeneuve.
    ¿De qué va?: Adam (Gyllenhaal) es un afable profesor de historia que lleva una vida bastante monótona. Un día, viendo una película, descubre a un actor que es idéntico a él. Obsesionado con la idea de tener un doble, la búsqueda de ese hombre tendrá para él consecuencias inesperadas… Libre adaptación de la novela “El hombre duplicado”, de José Saramago. (FILMAFFINITY)
    ¿Opinión?: Al terminar de ver esta película dos cosas (bueno, tres) pasaron por mi mente: Primera) ¡Qué verga, qué pinshi peliculón me acabo de fumar!;  Segunda) Momento, genio. Creo que no entendí ni madres; y Tercera) Debo conseguir cuanto antes la novela El hombre duplicado, de José Saramago…  Enemy, a mi parecer, es una película redonda y bien hecha. Por una parte, cumple su función de entretener: Jamás pierde la tensión y el suspenso, resultado de un buen guion y una estupenda dirección; y, por la otra, es una película compleja, al nivel de las grandes obras del cine, sin llegar a ser pretensiosa. Vaya, Enemy es una película que hay que ver despacito. Pues, cada escena y cada imagen es una pieza de un todo. ¿Qué nos dice ese todo? Fácil, lo que cada espectador quiera interpretar. PD. Esta película me la recomendó mi Máster Ricardo Bernal.

  • Toolbox Murders (2004), de Tobe Hooper.
    ¿De qué va?: Nell y Steven Burrows, una joven pareja, están encantados de haberse mudado al Lusman Building, el lujoso hotel Art deco, construido en los años 40 y frecuentado por los ricos y famosos de los buenos tiempos de Hollywood. El viejo edificio pasó por una mala época, pero ahora ha recuperado su esplendor. Desgraciadamente las reformas del Lusman han hecho surgir a un asesino que conoce todos sus rincones y secretos. (FILMAFFINITY)
    ¿Opinión?: Si hay un director al que le debemos la estética del género slasher ese es Tobe Hooper. En los años 70’s nos trajo esa maravilla llamada La Masacre en Texas, película que abrió todo el abanico que vendría después, en donde, un asesino es el protagonista y un puñado de jóvenes son el complemento. En fin, 30 años después de su Masacre en Texas, Hooper nos trae Toolbox Murders, una película que no es la gran joya dentro del género, pero que posee un saborcito sabrosón. A pesar de ser un poco lenta, Hotel Horror, como se llamó en español, tiene todo lo que nos gusta del slasher: Muertes creativas y grotescas; personajes entrañables, los cuales no queremos que mueran; un asesino lochochón y deforme; y un guion bastante aceptable que combina el terror real con lo fantástico de la magia. Cabe mencionar que el concepto de la película, así como el asesino, están ligeramente basados en el caso de H. H. Holmes, quien construyó un hotel con trampas, cuartos de tortura y hasta su propio sistema para deshacerse de los cadáveres.  Un postre rico y ligero.
Anuncios