28 de junio

Soy una mujer de aproximadamente 30 años. Estoy vestida como enfermera de época de la Primera Guerra Mundial y camino en un desierto. Llego a una montaña, me quito mis guantes blancos, al parecer de seda, y comienzo a cavar. Después de un tiempo encuentro una cajita de madera muy antigua. Pienso que adentro encontraré un libro antiguo de magia. Abro la caja y descubro una varita mágica, como las de Harry Potter, y un título universitario que me avala como Máster en ventas.

Ahora me encuentro en un gran salón rodeado de hombres y mujeres vestidos de etiqueta. Comenzará un juicio y me doy cuenta que es el mío. Una señora muy gorda entra al salón. Es la jueza del caso. Ella me ve de pies a cabeza. Me grita que no soy digna de ser una Maestra en Artes Oscuras y me ordena que le entregue mi varita y mi título. Le ruego que me perdone que cometí un error. Ella no cede. Todos los hombres y mujeres bien vestidos comienzan a verme de manera despreciable y a secretearse entre ellos. La señora gorda no deja de gritarme; lloro. De pronto, la mujer abre su boca de manera descomunal y le brotan miles de colmillos. Se avienta hacia mí y comienza a devorarme. Despierto

 

29 de junio

Estoy en una casa a media construcción. Las paredes no tienen aplanado ni siquiera hay  ventanas. Veo a mi papá, mi mamá, mi hermano, mi cuñada, mis sobrinos y algunos tíos. Los saludo a todos y les digo que estoy muy cansado de tanto trabajar y que muero de hambre. Mi madre me dice que me espere, que aún no está la comida. Okay, le respondo y me voy muy enojado a un cuarto a dormir.

Despierto y regreso al cuarto en donde estaba mi familia. Ahora esta M y todos están comiendo. Les digo que tengo hambre pero, al unísono, me responden que ya no hay comida. Me enojo de nuevo y me regreso al cuarto a dormir.

Ahora estoy fumando con mi hermano en la azotea de la casa a media construcción. Queremos ir al concierto de Rata Blanca (en la vida real no me gusta esa banda) pero ya se nos hizo tarde y además olvidamos comprar los boletos. Sé que aún podemos comprarlos y llegar a tiempo pero no le digo…

De nuevo me encuentro en el cuarto en el que dormía. Se acerca mi madre y pienso que me va a regañar por no ir a comer. Me ve y me tapa con una sábana. Decido quedarme en la cama y fingir que duermo.  Tarareo una canción de Rata Blanca y siento unos pequeños golpes en la espalda. Es mi sobrino disfrazado de gnomo que trata de despertarme. Lo ignoro y vuelvo a tararear la canción hasta que me quedo dormido.

Estoy en un cuarto de la misma casa sentado en una mesa. A mi alrededor se encuentra mi amigo Edgar Ríos y un albañil viejo, el cual no conozco. El albañil ahora es el Máster Ricardo Bernal y en forma de burla me dice que Edgar ya aprendió a sacar el nivel de una pared con un plomo. Ríe a carcajadas.   Pienso que se va ahogar de tanta risa. Para de reír y muy serio me confiesa que mi vecino Vicente le robó su pizarrón. Me ordena buscarlo. Le pregunto si al pizarrón o a Vicente. El máster Bernal vuelve a carcajearse…

Suena mi celular y me despierto. Estoy de nuevo en el cuarto en el que dormía. Contesto y mi amigo Caries me dice que el libro de Patrick Harpur, que me iba a vender en 150 pesos, se le mojó otra vez. Me da coraje y comienzo a llorar. Despierto con lágrimas en los ojos.

 

Anuncios