26 de junio

Diseño un personaje en una tableta. Al parecer es un súper héroe. Tengo un jefe y me dice que mejore mi diseño. Que use a mi equipo de creadores, que para eso están…

Ahora corro con desesperación, pues voy retrasado. Tengo una cita con cliente y, al mismo tiempo, con mi padre. Quede de verlos en metro Zócalo.

Tomo un atajo y brinco una jardinera. Mi pie se atora con una bolsa y caigo. La bolsa abraza mi pierna (ayer vi Life y el extraterrestre atacaba de manera similar). Lucho con la bolsa y logro liberarme.

Llego a la estación del metro Zócalo. No se parece a cómo es en realidad. Sin embargo, sé que es metro Zócalo. Busco mi boleto pero no lo encuentro. Maldigo, pues voy muy retrasado. Veo a varias personas que se saltan los torniquetes para poder entrar. Quiero hacer lo mismo. De pronto, un boleto aparece. Introduzco el boleto pero, de todas maneras, me brinco los torniquetes.

En el punto de encuentro no está ni mi cliente ni mi padre. Decepcionado de mí mismo subo a un vagón. En él viajan mi madre y M; quien me dice que ahora debo llegar a metro Allende.  Llegamos a la estación. Las puertas no abre. Mi madre saca una llave y abre las puertas del vagón. M me dice que corra o no llegaré otra vez. Subo las escaleras y en la salida del metro encuentro a dos jóvenes que se masturban mutuamente. Siento pena y un poco de asco.

Afuera no reconozco nada. Pues me encuentro en medio de un pueblo y no en la Ciudad de México. Hay mucha vegetación y una cafetería muy hermosa. Le digo a M que aquí no es Allende. Ella me dice que sí, que ayer el Uber nos trajo por aquí. Entramos a la cafetería y pido un expreso doble. Despierto…

 

27 de junio

Me encuentro en casa de mi prima Bety. Tengo a un bebé en mis brazos. Es mi hijo. Lo veo con mucho amor y no quiero soltarlo. Mi hermano me pide cargarlo. Se lo niego y cuando veo  a mi bebé descubro que es un perro sarnoso. Lo suelto con espanto y despierto…

Ahora soy un caza recompensas. Mi objetivo es eliminar a un asesino muy peligroso. El asesino, que es un hombre muy corpulento, y yo nos encontramos encerrados en una habitación. Mi plan es dispararle un arnés e incrustarlo en la pared. Luego, disparar bombas adherentes en cada rincón de la habitación. Derribar la puerta y huir.

Disparo el arnés y paralizo al asesino. Ahora disparo las bombas y, cuando estoy a punto de derrumbar la puerta para huir, las bombas explotan.

Veo mi cuerpo desgarrarse. Despierto…

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