Antes de terminar el año decidí ver tres películas de horror que se estrenaron este 2016 y que por una u otra razón no pude ver en su momento. Dos pertenecen formalmente al género y la otra es un drama que posee tintes de terror por la atmósfera y el argumento. Así que sin más preámbulos vayamos a las películas:

 

  1. Don’t Breathe (2016). Segundo y primer largometraje original del director uruguayo Federico Álvarez. Con una premisa sencilla de ocupación de casa, un gran manejo en dirección de cámara y un argumento sólido con giros bien construidos, Álvarez sale del horror sobrenatural y da una vuelta de tuerca al horror real.  No respires, como se llamó en México, posee dos razones por las cuales, desde mi punto de vista, la vuelven indispensable dentro del género: 1) Los planos secuencia del filme, que son toda una cátedra de como explotar el suspenso; y 2) el personaje y la actuación de Stephen Lang, amas y odias al exmarino ciego hijo de puta.
  2. Lights Out (2016). Hace algunos años, David F. Sandberg nos sorprendió con un cortometraje ingenioso y verdaderamente aterrador. Nos recordó que la oscuridad es uno de los miedos más primitivos que poseemos. Por desgracia, creyó que tomar la premisa del cortometraje y hacerlo filme era buena idea. Lo cual, al menos para mí, resultó desastroso por dos motivos: 1) Un guion demasiado flojo y predecible; y 2) por el abuso de los screamer y otros recursos tan básicos para asustar al espectador. Eso sí, el diseño de la criatura es genial. Me recordó a las criaturas de los cuentos de M. R. James. En conclusión, esta película es un claro ejemplo de cómo echar a perder una buena historia y de paso ganar unos cuantos dólares…
  3. 7:19, la hora del temblor (2016). Esta película no pertenece al género de horror, pero el argumento y la atmósfera que crean Jorge Michel Grau, en la dirección, y Alberto Chimal, en el guion, la vuelven más aterradora que cualquier otra película de horror estrenada este año. Si bien, al menos para mí, la película como un todo no aporta mucho al cine, las actuaciones de Héctor Bonilla y Demián Bichir son magistrales. Nos transmiten la claustrofobia, la impotencia y el miedo que estos personajes viven en medio de los escombros y la oscuridad. 7:19 nos enseña que la naturaleza y la cotidianidad son elementos que pueden traernos horrores que no somos capaces de imaginar.7_19_la_hora_del_temblor_poster_mexico

 

Espero que este 2017 nos traiga mejores películas tanto de horror como de cualquier otro género. ¡Bonitas fiestas!

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